Compraste el mismo repuesto a CRC 2.000 y después a CRC 3.000. ¿Qué costo corresponde a una unidad vendida? Con costo promedio ponderado no elegís una factura al azar ni usás el último precio de compra: ponderás el valor por la cantidad disponible. El promedio móvil se recalcula con cada recepción valorada y se usa para las salidas siguientes. Para entenderlo, conviene seguir un producto en una ubicación y una moneda, con compras y ventas intercaladas. Sumar todas las compras al final del mes puede dar otro resultado, aunque la cantidad final sea idéntica.
Qué supone este ejemplo
Usaremos un repuesto intercambiable, sin impuestos, fletes ni descuentos, y costos expresados en CRC. Son importes ilustrativos, no una política tributaria. La referencia oficial de NIC 2 contempla el promedio ponderado para inventarios ordinariamente intercambiables. Confirmá con tu contador el marco aplicable y qué integra el costo en tu caso. Un equipo individual identificado puede necesitar otro análisis; tampoco el precio de venta es una base para valuar existencias. Antes de calcular, verificá que todas las cantidades utilicen la misma unidad y que los costos correspondan a esa unidad, no a una caja con varias piezas.
Primera recepción: cuarenta unidades a CRC 2.000
La bodega empieza vacía y recibe cuarenta unidades a CRC 2.000. El valor inicial es 40 × 2.000 = CRC 80.000. Como no había existencias, el promedio unitario queda en CRC 2.000. Una recepción adicional trae sesenta unidades a CRC 3.000, con valor de CRC 180.000. Ahora hay cien unidades y CRC 260.000 acumulados. Dividí valor entre cantidad: 260.000 ÷ 100 = CRC 2.600 por unidad. Promediar solo los dos precios daría CRC 2.500, un resultado incorrecto porque ignora que compraste más unidades al precio de CRC 3.000.
La fórmula útil es: nuevo promedio = (cantidad anterior × promedio anterior + cantidad recibida × costo de recepción) ÷ cantidad total posterior. En este punto sería (40 × 2.000 + 60 × 3.000) ÷ 100. Guardá el detalle de las dos recepciones para poder repetir el cálculo. Si el promedio del sistema no coincide, revisá cantidades, moneda y costo capturado antes de registrar un ajuste. Puede que las sesenta unidades hayan entrado en otra ubicación o que alguien registrara el precio por paquete. Una diferencia en datos de entrada no se resuelve cambiando el promedio a mano.
Primera venta: veinticinco unidades al promedio vigente
Se venden veinticinco unidades después de esas recepciones. La salida lleva costo de 25 × 2.600 = CRC 65.000. Quedan setenta y cinco unidades y valor de 260.000 − 65.000 = CRC 195.000. El promedio sigue en CRC 2.600; una salida no recalcula el costo de las unidades restantes. Si vendiste cada unidad a CRC 4.000, ese precio ayuda a calcular el ingreso, pero no cambia el costo de salida. Mezclar precio comercial con costo de inventario haría que un descuento al cliente modificara indebidamente el valor del stock que todavía tenés.
Otra compra cambia el costo de la siguiente venta
Después recibís veinticinco unidades a CRC 3.400, total CRC 85.000. Las setenta y cinco anteriores valen CRC 195.000; juntas suman cien unidades y CRC 280.000. El nuevo promedio es CRC 2.800. Una segunda venta de veinte unidades sale por 20 × 2.800 = CRC 56.000. Quedan ochenta unidades con valor de CRC 224.000. La primera venta mantiene su costo de CRC 65.000: no la recalculés a CRC 2.800 solo porque la compra posterior fue más cara. El costo que acompaña cada salida permite explicar el resultado en el orden real de registro.
- Recepción inicial: 40 unidades, CRC 80.000, promedio CRC 2.000.
- Segunda recepción: 60 unidades, CRC 180.000; saldo 100, promedio CRC 2.600.
- Primera salida: 25 unidades, costo CRC 65.000; saldo 75, valor CRC 195.000.
- Tercera recepción: 25 unidades, CRC 85.000; saldo 100, promedio CRC 2.800.
- Segunda salida: 20 unidades, costo CRC 56.000; saldo 80, valor CRC 224.000.
- Comprobación: CRC 345.000 recibidos = CRC 121.000 de salidas + CRC 224.000 finales.
Por qué el promedio periódico da otra cifra
Si agrupás las tres compras antes de calcular salidas, tendrías 125 unidades por CRC 345.000, promedio periódico de CRC 2.760. Las 45 unidades vendidas sumarían CRC 124.200 de costo y las ochenta restantes CRC 220.800. En el promedio móvil obtuvimos CRC 121.000 y CRC 224.000, respectivamente. La diferencia de CRC 3.200 se explica por la venta anterior a la tercera compra. No prueba que un cálculo esté mal: son procedimientos distintos. Para revisar Tario, usá la secuencia móvil de recepciones y salidas, no una hoja mensual que aplique retrospectivamente el último promedio a todas las ventas.
El promedio en Tario es por artículo y ubicación
Tario mantiene el promedio móvil por artículo y ubicación; las recepciones valoradas lo actualizan y las salidas llevan el promedio vigente sin revaluar lo que queda. Por eso, no esperés que dos bodegas muestren el mismo costo si recibieron compras diferentes. En una revisión de valuación, mirá también el origen del costo: puede aparecer el promedio ponderado o un costo de artículo o catálogo como respaldo. Un costo de respaldo no demuestra que se registraron todas las recepciones. Antes de comparar con el mayor, confirmá las líneas de inventario, ubicación y moneda de la empresa.
Los casos reales agregan redondeos, devoluciones y compras tardías. Conservá los costos de las salidas y comprobá el resultado con la precisión del sistema; no redondeés cada cálculo intermedio de una hoja a números enteros si las unidades tienen decimales. Una recepción cargada después de una venta requiere revisar cómo quedó registrada la secuencia, no asumir que volverá a costear el pasado. Para el ejemplo, el control final tiene dos partes: 125 unidades recibidas menos 45 salidas dejan ochenta, y CRC 345.000 menos CRC 121.000 dejan CRC 224.000. Si solo una parte coincide, investigá antes de dar la valuación por correcta.